Son muy pocas las personas, pueblos o ciudades que pueden conocer de primera mano el testimonio directo de uno de los supervivientes del campo de concentración de Auschwitz, uno de los acontecimientos más cruentos de la Historia que acabó con la vida de millones de personas inocentes, simplemente por el hecho de no pertenecer a la raza aria y ser judíos. La localidad toledana de La Puebla de Almoradiel tuvo el privilegio de acoger ayer a Mónica Davidovich, una de estas supervivientes, protagonistas de la Historia, sumándose así, de algún modo, a la conmemoración del 65 aniversario de la liberación de Auschwitz. Un suceso que ha sido plasmado en libros de historia, en documentos, en novelas, incluso en películas. Pero por desgracia, esos personajes de ficción representan a personas reales, de carne y hueso que vivieron y sufrieron los horrores del Holocausto. Unas historias dramáticas, a veces imposibles de concebir por la mente humana pero que, sin embargo, forman parte de nuestra Historia y nuestro pasado pero también de nuestro presente y nuestro futuro. Y es que, estos testimonios no deben quedar sólo en eso, sino que deben ser trasmitidos a lo largo de los años para que las generaciones futuras conozcan los fatídicos hechos que un día acontecieron en el mundo.
historia de una superviviente Mónica Davidovich acudió por la mañana al Instituto Aldonza Lorenzo para contar su experiencia personal a los alumnos, que la recibieron con fuertes aplausos en un acto que contó también con poesía y música que envolvieron el sobrecogedor testimonio de Mónica emocionando a todos los presentes.Una historia que quedará grabada en la mente de muchos y que será difícil de olvidar. Con fortaleza, aunque con mucho trabajo, Davidovich comenzó el relato de su testimonio. Mónica, hija de judíos nació en 1941 en una ciudad de Polonia donde los nazis ya habían construidos los guetos en los que los judíos sobrevivían en condiciones inhumanas. Los Guetos fueron el primer paso del régimen nazi para quitar la identidad a los judíos y sus derechos como personas. Al poco tiempo de nacer, el régimen manda matar a los judíos y los nazis entran en la casa de Mónica donde sus padres vivían con sus dos hermanas y otras tres familias más. Aterrorizados bajan al sótano dejando a Mónica arriba por miedo a que les delatara al ser un bebé pero, por suerte, dejaron con vida a la pequeña. Posteriormente, deciden sacar a todos los judíos del gueto e inician una larga caminata a la muerte. A mitad del camino les obligan a separarse y, el azar es entonces, el que tenía en sus manos el futuro de estos inocentes. Los que fueron hacia la derecha acabaron en fosas comunes; mientras que los que tomaron el camino de la izquierda volvieron al Gueto entre ellos, Mónica, sus padres y sus hermanas. Es en ese momento cuando sus padres deciden entregar a sus tres hijas a familias no judías con el fin de librarles de la muerte. Así, de noche, y por un boquete del gueto, pues las puertas estaban controladas, su padre las sacó de aquella cárcel. "Yo tuve que ser abuela para entender lo terrible que puede ser para padres entregar a sus tres hijas. Hay que tener mucha grandeza y bondad para entregar a lo que uno más quiere que son los hijos", manifestaba emocionada Mónica. Una de sus hermanas, de 6 años pide volver con sus padres al gueto que poco después fue destruido y todos los habitantes fueron llevados al campo de exterminio o a fosas comunes. Recordaba Mónica que fue entregada a una familia que no tenía hijos y que le dio sus apellidos . Al término de la Guerra, sus tíos y un primo que también se salvaron del Holocausto volvieron y se llevaron a su hermana Esther, que fue quien después de muchos años contó parte de la historia a Mónica. "Mi hermana me contaba que pensaba que, una vez acabada la Guerra, volvería a encontrarse con su familia, pero no fue así". Tras el conflicto surge lo que Davidovich llama el Segundo Holocausto de los Judíos, pues éstos no tenían ni documentos, ni identidad, ni pertenencias, ni hogares a los que volver pues todos habían sido saqueados u ocupados."No había en el mundo un lugar que nos recibiera". Después, a partir del Congreso Judío Mundial, comienzan las tramitaciones y Mónica pasa de Polonia a Suecia. También tenía familia en EE.UU, Argentina y Uruguay. En los dos primeros países no se le permitió la entrada y finalmente, viaja a Uruguay, un país democrático, donde la esperaba su familia aunque ya estaba decidido que iría a vivir a Buenos Aires con sus tíos paternos, donde pasó el resto de su vida. Es la historia de Mónica Davidovich, una de tantas tristes historias que muchos judíos vivieron en primera persona. "La historia de mi vida es una historia de cinco años pero que a mi me llevó toda mi vida reconstruirla". Sin embargo, no bastó con el sufrimiento de haber sido separada de sus padres, de sus hermanas, sino que además, Mónica tuvo que guardar durante años su secreto pues en Argentina estaba el duro Gobierno de Perón y después la Dictadura Militar. Posteriormente llegó la Democracia que permitió a Mónica tener voz. "Desde ese momento trato de alzar mi voz, contar mi experiencia, mi vida, mi historia". En este punto, la superviviente de Auschwitz lanzó un mensaje a los jóvenes pidiéndoles que cuiden la Democracia "porque ésta nos da la posibilidad de ser libres. Ustedes, continuaba, van a ser la voz de los que no tuvieron voz nunca y de los supervivientes porque son la última generación que ha escuchado un testimonio y, por eso, no deben permitir que nadie diga nunca que <<eso no existió>>". "Los negadores no tiene que tener lugar en esta sociedad". Almoradiel acogió con los brazos abiertos a la superviviente El acto celebrado por la mañana en el instituto al que asistieron más de 300 jóvenes que pudieron escuchar este testimonio, contó con la participación de algunos estudiantes que leyeron poemas y que interpretaron algunas piezas musicales que sirvieron de homenaje a Mónica Davidovich y a todas las víctimas del Holocausto. También participaron alumnos de la Escuela de Música municipal que interpretaron dos piezas musicales. Un emotivo acto al que asistió el viceconsejero de Educación, Pedro Pablo Novillo, que habló con trato cercano a los chavales del instituto y trató de buscar una explicación a la terrible masacre que hace casi 70 años ocurrió en el este de Europa. “Olvido y silencio fueron dos de las causas por las cuales pudo pasar esto que la memoria no alcanza a entender y la razón no alcanza a comprender. Por eso, continuaba, para que no vuelva a repetirse tenemos que, frente al olvido, levantar la memoria que canta a la vida, a la igualdad, a la diversidad y que respeta la dignidad de cada ser humano; y tenemos que alzar la voz contra el silencio y las injusticias como las que ocurrieron en los campos de exterminio”. “Y para esto, dijo, es imprescindible la educación”. Del mismo modo recordó a las personas que contribuyeron a salvar a algunos de los judíos. Novillo también se mostró orgulloso de que se haya podido desarrollar un acto de estas características en un municipio de la región castellano-manchega. Por otro lado, la población no quiso desaprovechar la visita de esta gran mujer, superviviente del Holocausto. Así, por la tarde, se celebró un acto abierto al público en general para que también pudieran conocer su historia.Un acto que sirvió de homenaje a las víctimas de Auschwitz y que contó con numeroso público que acogió con los brazos abiertos a la superviviente. En dicho acto, el alcalde del municipio almoradiense y la concejala de Cultura estuvieron acompañados del delegado de Cultura en Toledo, Jesús Nicolás y la vicepresidenta de la Diputación, Isidora Fernández, además de otros alcaldes de la comarca. Para el primer edil almoradiense, se trataba de una gran oportunidad “porque es la primera ocasión en la que un superviviente sale de su entorno para contar su experiencia y espero que este testimonio remueva nuestras conciencias y nos sirva para que nosotros seamos el germen que evite que este tipo acontecimientos pueda volver a repetirse”. Por su parte, la concejala de Cultura, Teresa Fernández, en su condición de profesora en el instituto dijo tratarse de uno de los acontecimientos más importantes que han tenido lugar en el centro educativo“ y somos conscientes de la importancia y la trascendencia que va a tener”. LO QUE SE DIJO RUBÉN TOLEDO-ALUMNO DEL I.E.S ALDONZA LORENZO-: "Me ha parecido un acto muy importante y es una ocasión única para cotejar y vivir la Historia de primera mano. Además, es de importante trascendencia para el centro y para nuestro pueblo porque todos los días no se puede contar con actos como este". JULIA GARCÍA-ALUMNA DEL I.E.S ALDONZA LORENZO-: "Me ha parecido muy interesante a la vez que emocionante porque nos transmite una educación y una cultura que no nos pueden transmitir los profesores porque no han estado presentes y es que, es la Historia, los hechos contados en primera persona". |