Los sectores del transporte y las energías renovables serán dos de los motores de desarrollo de los próximos tiempos para el medio rural, según pretende la nueva estrategia que desarrolla la Junta y que está debatiendo con los grupos de desarrollo comarcal de la provincia. José Luis Martínez Guijarro, consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, se reunió ayer con representantes de los cuatro grupos de acción local de la provincia –Fadeta, ADAC, Adel Sierra Norte y ADR Molina-Alto Tajo–, para analizar los primeros pasos del despliegue de fondos europeos y la próxima aplicación de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural del Estado.
La apliación de esta ley contará con una financiación próxima a los 150 millones de euros en toda la región, una tercera parte de ellos aportado por las arcas regionales, y con un horizonte de aplicación hasta 2014. Así lo ha trasladado el Ministerio de Agricultura, Medio Marino y Rural a las comunidades autónomas. “Los últimos escenarios presupuestarios que maneja el Gobierno de España no afectan a la aplicación de la Ley de Desarrollo Rural, por lo que nos dan cierta seguridad de que las previsiones financieras se van a mantener”, mantuvo Martínez Guijarro.
Los grupos guadalajareños tuvieron la oportunidad de ofrecer algunas propuestas para orientar la inversión, aunque habrá próximas reuniones, además de otro tipo de contactos con las diputaciones provinciales, que pueden plantear proyectos que encajen en la aplicación de la ley estatal.
Entre las propuestas surgidas durante el debate de ayer hubo algunas “transversales, para todas las zonas de Castilla-La Mancha”. Es aquí donde se planteó la necesidad de “resolver el problema del transporte público” en los pueblos, donde se tomará como modelo “la experiencia piloto de Molina de Aragón”, tras la puesta en marcha del transporte zonal o a la carta, hace más de un año. Una vez que ha sido “analizado el funcionamiento” de este método de transporte público, que pretende dar servicio a varios pueblos con una cabecera de refrencia, Molina, se ha puesto sobre la mesa “la posibilidad de extrapolarlo a otros puntos ” de la región.
Otros de los objetivos que se seguirán definiendo a propuesta de los grupos comarcales consisten en “actuar con el pequeño comercio de los pequeños pueblos” además de no descuidar el turismo de interior –ya muy asentado– y la biomasa: “puede dinamizar la economía en los pueblos y absorber gran parte de la mano de obra que se ha perdido en la construcción y es fácilmente reubicable en tratamientos forestales y actividades relacionadas con la biomasa”.
En este sentido, cabe recordar que la Consejería de Desarrollo Rural está poniendo en marcha una serie de ayudas para energías renovables, que incluye el pago de 500 euros por hectárea de monte limpio de residuos forestales mediante la presentación de un contrato de suministro y entrega, por ejemplo para una instalación de generación de electricidad como la planta pionera de Corduente. FONDOS EUROPEOS La reunión de ayer tuvo un “doble objetivo” ya que también se hizo balance del arranque del programa Leader, con una financiación con fondos europeos de de casi 25 millones de euros en la provincia. Los cuatro grupos de la provincia solicitaron el anticipo del 20% del pago de los gastos de funcionamiento, aprobados tras la modificación del Plan de Desarrollo Rural, por un importe de 627.000 euros de los que ya se han abonado más de 200.000, la mayor parte de ellos al grupo ADR Molina-Alto Tajo.
El consejero de Desarrollo Rural destacó la importancia de mantener un contacto casi continuado con los grupos de desarrollo rural de la provincia, que presisamente están federados en Cedercam, presidida por el guadalajareño Vicente Hita –presidente, a su vez, de ADAC–. Tanto en el caso de la Ley de Desarrollo Sostenible Rural como en los fondos europeos que ya se están ejecutando, la Junta quiere que los grupos de acción local colaboren en “identificar las posibilidades de desarrollo económico antes de poner en marcha las infraestructuras o actividades”.
Para saber en qué dirección inviertir los fondos para desarrollo rural, el consejero apuesta por hablar directamente con los representantes comarcales, a quienes considera “interlocutores privilegiados”, ya que reúnen en una misma voz a las instituciones de las zonas, como los ayuntamientos, y los agentes sociales, además de aprovechar “la gran experiencia que tienen sobre las necesidades de las comarcas y sus posibilidades de desarrollo para el futuro”.
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