No hubo unanimidad en las Cortes regionales a la hora de pactar un texto consensuado de rechazo al ATC en los tres municipios castellano-manchegos que han presentado su candidatura (Yebra, Villar del Pozo y Villar de Cañas).
Cada uno por su lado, los grupos parlamentarios -PP y PSOE- aprobaron las propuestas que habían presentado de manera independiente.
Así, las Cortes de Castilla-La Mancha daban luz verde a la propuesta socialista que contó con los votos a favor del PSOE y en contra del Partido Popular, que mostraba su rechazo absoluto a la instalación de cualquier “almacén nuclear temporal, en Castilla-La Mancha, en ninguno de sus municipios, en ninguna provincia”.
Por contra no verá la luz la del PP, que, algo más difusa, se limita a señalar que la ubicación del ATC no cumple los requisitos necesarios en la normativa vigente para los municipios candidatos.
La moción presentada por el PSOE dio mucho que hablar en las Cortes regionales. El presidente del Ejecutivo castellano-manchego, José María Barreda, recordó a Cospedal que las palabras recogidas en la proposición votada en contra eran de su propia cosecha: “Exactamente las mismas” que pronunció la líder regional del PP en un desayuno informativo en Ciudad Real, el pasado 19 de enero.
Según Barreda, se hizo así para buscar la “unanimidad” y el “acuerdo” de los grupos parlamentarios en las Cortes. La propuesta había incluido la “literalidad” de sus declaraciones, buscando el denominador común en el que “todos podíamos coincidir”, se dirigió Barreda a la líder de los “populares” y secretaria nacional del PP.
El tono conciliador que empleó el presidente autonómico se convirtió en reproches por parte del portavoz socialista, Santiago Moreno, quien consideró una “traición” que el PP vote en contra de unas palabras que pronunció su líder y añadió que “descalifica a un político para poder dirigir un partido”. Para Moreno, esta contradicción responde a la “falta de liderazgo” de la secretaria nacional de los “populares” que tiene que arreglar los asuntos internos de su partido a base de expedientes de “a trote y moche” y que no lo resuelve “ni el Tío La Vara”. Puso como ejemplo los expedientes disciplinarios en el interior de CCM o el polémico roce con Javier Arenas por el del alcalde de Yebra (Guadalajara).
Por su parte, el Grupo Parlamentario Popular había presentado una propuesta de resolución exhaustiva a la que dio lectura y justificación la portavoz parlamentaria “popular”, Ana Guarinós, quien se refirió a las continuas contradicciones manifestadas por el PSOE. La moción del PP, que contó con el voto en contra de la mayoría socialista en el Parlamento, echaba la pelota del ATC en el tejado del Gobierno nacional, a quien responsabilizó de no tener una política clara y en la que reconocía que los municipios .
Asimismo, se refirió a las enormes contradicciones mantenidas por el PSOE, que en una estrategia “demagógica” ha guardado “silencio” desde 2006, cuando el Congreso de los Diputados aprobaba una proposición no de ley sobre el establecimiento del ATC. En opinión de Guarinós, el PSOE regional no dijo nada desde entonces, pero además se añade “que los diputados socialistas”de las cinco provincias castellano-manchegas no vetaron ninguna propuesta. Retrotrayéndose a 1999 se refirió a una
UN RECHAZO A lo largo del pleno, el presidente del Ejecutivo Castellano-manchego, José María Barreda, trató de sacarle a Cospedal su rechazo a la instalación del ATC. “Es simplemente eso, decir sí o no”. Hizo lo propio el portavoz socialista, Santiago Moreno, sin conseguirlo.
El presidente de Castilla-La Mancha recordó que la propuesta planteada en las Cortes de Castilla-La Mancha es “razonable” y “razonada”.
Sobre la oposición a la instalación de los cementerio nucleares, el presidente alegó razones geológicas, geográficas, económicas de los municipios. |