Centenares de hectáreas de tierras de cultivo y de regadío de los pueblos ribereños que fueron cubiertas por el agua con la construcción del vaso del pantano, vuelven ahora a inundarse debido a las intensas lluvias registradas durante los últimos meses. Municipios como Valverde de Júcar, Olivares de Júcar, Buenache de Alarcón o Villaverde y Pasaconsol, entre otros, se han visto afectados por la subida del nivel del agua del pantano. Una crecida que “hacía muchos años que no se producía”, tal y como señalan algunos agricultores de la zona. “Las primeras lluvias cayeron el día 14 de diciembre y desde entonces no ha dejado de llover durante todo el invierno”. El presidente de la Comunidad de Usuarios de Buenache de Alarcón, José Hortelano, explica que “la subida del embalse va por momentos”. Los nueve socios que conforman esta sociedad civil cultivan cada año alrededor de 300 hectáreas de superficie, de las cuales alrededor de 100 Has. han quedado ya totalmente inundadas, 30 de ellas ya cultivadas. Unos datos que son poco esperanzadores. Dos palos clavados en la tierra indican el claro avance del agua sobre el cultivo. Un avance que se está produciendo a pasos agigantados y que probablemente continuará hasta abril o mayo, tal y como asegura el alcalde de Valverde de Júcar, Miguel Ángel Gómez. Él mismo afirma que el agua está ya a pocos metros de la antigua N-III. Además, tan sólo tres ó cuatro metros separan el puente de la Caserna del pantano. “En otras ocasiones, el agua ha llegado incluso a superar los niveles actuales”, apunta Gómez. No obstante, las causas eran distintas, ya que la regulación del agua siempre ha provocado oscilaciones en las cotas. “La altura fluctúa dependiendo de la administración que se haga, de la cantidad que trasvasan de Entrepeñas y Buendía, de los que dejan de gastar en Valencia y Murcia y de lo que se lleva a Albacete para beber”, apunta. Para el primer edil valverdeño, la cantidad económica que la Comunidad de Usuarios entrega al Ayuntamiento “es poco significativa”. En cambio, Gómez reconoce que la subida de las aguas sí repercute negativamente en los bolsillos de los agricultores que, en algunos casos, se han visto obligados a aportar dinero para hacer frente a los gastos. El presidente de la Comunidad de Usuarios de Valverde de Júcar, Antonio Belinchón, ha detallado que en Valverde, un total de 100 hectáreas de superficie cultivada han quedado bajo el agua, de las cerca de 800 hectáreas. Lo peor de todo, asegura, “es que se trata de las mejores tierras, las más fértiles y las que dan mayor producción”. Unas tierras cultivadas de cebada desde el mes de noviembre y otras preparadas para la siembra del girasol en primavera no darán este año ningún beneficio a quienes las han trabajado con el sudor de su frente.
“Ni para cubrir costes” Lo mismo ocurre en municipios como Olivares de Júcar o Villaverde y Pasaconsol, donde el agua ha anegado también algunas hectáreas de cultivos. La Fundación de Olivares, presidida por la alcaldesa, María Medina, señala que “de las 500 hectáreas que se cultivan cada año, alrededor de cien se dan ya por perdidas”. Una situación ante la cual no sabe si “este año los beneficios que se obtengan podrán cubrir todos los costes”. Afortunadamente, apunta la presidenta de la Fundación, “la economía de estas personas no está basada en el trabajo de estas tierras”.
En Villaverde y Pasaconsol ocurre lo mismo. Su alcalde, Emiliano Romero, ha explicado que el agua ya ha empezado a ocultar las tierras. Los agricultores de la Fundación del municipio cultivan alrededor de 200 hectáreas anualmente. El primer edil ha recordado que el proyecto de construcción del azud sería un importante revulsivo no sólo para el pueblo, sino para toda la comarca. Una actuación que se inició en 2006 y que quedó paralizda. Hoy, como Emiliano Romero, son muchos los alcaldes y alcaldesas que reclaman la ejecución de este proyecto para compensar, en cierto modo, las repercusiones más negativas que la construcción del pantano supuso para todos los municipios ribereños. La Diputación transfiere la mayor parte del adelanto del IBI La Diputación Provincial de Cuenca ha transferido, a través del Organismo Autónomo de Gestión Tributaria y Recaudación, a los 14 Ayuntamientos ribereños del pantano de Alarcón la mayor parte del adelanto correspondiente al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de características especiales de los años 2008 y 2009, en cumplimiento del compromiso adoptado por el presidente de la institución provincial, Juan Ávila, durante la reunión mantenida con los responsables municipales.
El 83% transferido En concreto, ya han sido transferidos a los respectivos Ayuntamientos 699.518,3 euros, cantidad que supone el 83% de los 835.878,3 euros totales que estaban pendientes de cobro por parte de las corporaciones locales y que, según sentencia judicial firme, deberán ser abonados por el Estado. Las cantidades ya transferidas permitirán cubrir la totalidad de las cantidades pendientes de cobro de 8 Ayuntamientos y parte de los 6 restantes, que serán completadas tras la reunión del Consejo Rector del Organismo Autónomo de Recaudación que tendrá lugar el próximo día 18.
La transferencia de los fondos se produce una vez que han quedado solventadas ciertas dificultades de carácter administrativo derivadas de la excepcionalidad del procedimiento y tan sólo 20 días después de la reunión mantenida en el Palacio Provincial en la que se expresó el compromiso de la corporación provincial.
“Una fórmula adecuada”
La decisión de adelantar estas cantidades obedece a la voluntad expresada por el máximo responsable de la institución provincial de ayudar a los Ayuntamientos y encontrar, en coordinación con los alcaldes y alcaldesas, una fórmula adecuada para que puedan disponer de estos fondos con la mayor rapidez posible.
Los catorce municipios ribereños del embalse de Alarcón son La Almarcha, Buenache de Alarcón, Albadalejo del Cuende, Valverde de Júcar, Alarcón, Castillo de Garcimuñoz, Cañadajuncosa, Belmontejo, Villaverde y Pasaconsol, Olivares del Júcar, Honrubia, Hontecillas, Tébar y Olmedilla de Alarcón
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