La junta directiva del Atlético Tarazona al pleno se despidió definitivamente el viernes en asamblea general, con la esperanza de que pronto aparezca un nuevo grupo que evite la desaparición del club. De hecho, el presidente, Miguel Saiz, aseguró que anticpanaban la asamblea general para facilitar la labor de quienes quieran tomar las riendas del club, ya que para formar un equipo deportivamente hablando con garantías de luchar en Tercera División deben ponerse manos a la obra lo antes posible. Además, toda la junta directiva se puso a disposición para ayudar en lo que fuese posible a la nueva directiva en cuanto ésta aparezca.
La directiva presentó el balance de cuentas de la temporada, en la que quisieron destacar que no dejaban ni un euro de deuda para facilitar las cosas y que incluso la propia directiva había puesto dinero de su bolsillo para finiquitar a toda la plantilla, financiando así las cantidades pendientes de cobro tanto de la Diputación Provincial como de la Junta de Comunidades. Comprometiéndose incluso a que una vez recibidas las subvenciones y liquidados todos los pagos y cobros si el resultado fuese negativo, la cantidad sería asumida por esta directiva saliente, siempre con el ánimo de no poner ninguna dificultad a la que entre.
Los aficionados quisieron darle la enhorabuena a la directiva por toda su trayectoria y por las últimas temporadas, en las que con mínimos recursos habían logrado mantener y asentar con solvencia al club en categoría nacional.
Ante la pregunta de cuándo sería una fecha tope para que una directiva se hiciese cargo del club y éste no corriese riesgo de desaparición, el responsable deportivo, Jesús Escobar, respondió que cada día que pase es peor para el club, pero si en la segunda semana de junio nadie se ha dirigido a él para pedirle datos de la plantilla sería muy mala señal y el club correría un gran riesgo de desaparecer.
|