La actual junta directiva del Club Atlético Tarazona, con su presidente Miguel Sáiz a la cabeza, dejará definitivamente la dirección del club rojiblanco al final de la presente temporada.
Después de varios “intentos”, ya que en las últimas asambleas generales siempre anunciaban su “retirada” si alguien se hacía cargo del club, esta vez sí que lo llevarán a cabo, con el riesgo incluso de que el club desapareciese. Y es que, hasta el momento, nadie ha mostrado interés por tomar las riendas del conjunto tarazonero.
Aunque se han ido incorporando paulatinamente nuevos miembros a la junta directiva, el bloque central lleva al frente del club desde el año 1993, con tan solo un paréntesis de año y medio, tras el que volvieron a hacerse cargo del equipo en 1998 para evitar su desaparición. En este sentido, Miguel Sáiz lleva cinco temporadas en la presidencia, mientras que su antecesor Antonio Cuartero, todavía directivo, ha sido presidente durante ocho temporadas.
Entre los logros de la directiva tarazonera, que cogió al club en la categoría mas baja, destaca la consecución del ascenso a Primera Autonómica en 1995 o salvarlo del descenso y evitar su más que posible desaparición en la temporada 1998-99, cuando tuvieron que volver a hacerse cargo del club tras una temporada y media sin estar al frente del mismo. Asimismo, con la actual junta directiva, se logró el primer ascenso histórico a categoría nacional en 2002. Pese al descenso de categoría esa misma campaña, el Tarazona consiguió volver a subir de categoría al próximo año para, desde entonces, asentarse cuatro temporadas consecutivas en Tercera División. Una categoría en la que ha mejorado su clasificación cada campaña, consolidando así al club en la zona templada.
La continuidad de los entrenadores ha sido una de las características principales en la gestión de la actual junta directiva, puesto que tan solo se han destituido a dos técnicos -Collado y Antonio Martínez- en 13 temporadas. El resto de preparadores cumplieron su contrato o se marcharon por decisión propia, como fueron los casos de Rojo, Paco Gómez, Javier Val, Quique Latasa y Catali, así como el del actual míster, Lin.
Dificultades y poco apoyo Por su parte, las dificultades económicas han sido siempre un nota común en los años de gestión de la directiva tarazonera, sobre todo por el escaso número de socios y por el poco apoyo de las empresas locales. Sin embargo, la razón principal de abandonar el club atlético se ha debido al cansancio acumulado y a la poca ayuda institucional que han recibido, principalmente durante esta temporada. Así, según la directiva, el desinterés mostrado por el fútbol en Tarazona ha sido total. Posible desaparición Con la decisión ya tomada de su marcha -aunque económicamente el ejercicio se cierra el 30 de junio- y debido a las delicadas fechas en las que nos encontramos, donde todos los futbolistas buscan asegurarse un contrato para la próxima temporada, lo ideal sería que ya hubiese un grupo que hiciese el “cambio” de la forma menos dramática posible. En esta línea, es muy probable que pueda suceder que el próximo día 30 de junio nadie se haya hecho cargo del club o que, por el contrario, quién se haga cargo del club no tenga tiempo para confeccionar la plantilla en una categoría tan exigente como la Tercera.
Ante este panorama, uno de los rumores que corren estos días por Tarazona es la posible venta de la plaza en Tercera División, incluso a clubs vecinos como La Gineta o Quintanar del Rey siempre que no puedan conseguirlo deportivamente. En el caso de que se produjera esa situación, se trataría de empezar desde abajo con un equipo de jugadores exclusivamente locales.
Una posibilidad que no agrada a la actual directiva, ya que han dejado claro que les ha costado mucho esfuerzo (y dinero) el consolidar al equipo en Tercera para que ahora desaparezca todo su trabajo de un plumazo.
Otra solución sería rebajar considerablemente el ya corto presupuesto del club, confeccionando una plantilla basada prácticamente en jugadores de la localidad. Pero la experiencia con el Tarazona B (en Segunda Autonómica) y con los juveniles (que se han retirado del campeonato a falta de tres jornadas) no es nada esperanzadora para hacer un papel digno en Tercera.
Por lo tanto, si al Tarazona le quedase algún hilo de esperanza de continuar en Tercera con unas mínimas garantías, las decisiones habría que tomarlas ya, puesto que hay muchos jugadores que se sienten a gusto en Tarazona, pero no tienen a quien dirigirse para decidir su futuro al no conocerse aún los nuevos dirigentes del club. |