El Albacete sigue abonado al empate, aunque el de ayer deja un regusto dulce, pese a que el punto no soluciona a corto plazo las urgencias de los blancos en su lucha por abandonar los puestos de descenso. Un gol de Víctor en el descuento hizo justicia ante los méritos de uno y otro equipo, pues el Torre Levante, que se adelantó en su única ocasión en la primera parte, especuló demasiado tras el descanso, más preocupado por perder tiempo que por sentenciar el choque a su favor.
A este Albacete, sumido en la angustia producida por su situación en la tabla, se le puede achacar cierto atropellamiento en sus acciones, mostrándose inofensivo por momentos ante la coraza defensiva de los valencianos. Pero arrojos y orgullo mostraron de sobre los chicos de Calero para no tirar la toalla y conseguir el mal menor en el último suspiro.
El Albacete acaparó sus opciones más claras para optar a los tres puntos en una primera parte en progresión. Era Piojo el más incisivo en ataque por su banda derecha. El canterano repitió hasta en tres ocasiones acciones individuales en las que se perfilaba para chutar con su pierna izquierda. En dos de ellas se encontró por la pericia de Paulo, un portero que dejó muy buenas sensaciones por la Ciudad Deportiva y que nutrió de seguridad a su equipo.
La ocasión más clara para los locales la tuvo Diego a los 37 minutos tras recibir de José Carlos, pero de nuevo se topó a bocajarro con los reflejos de Paulo. El fútbol dictó sentencia y apenas unos segundos después se adelantó el Torre Levante en su primer remate a portería. Feliu peinó a gol una falta lejana y frontal ante la salida en falso de Davia.
El panorama se tornaba oscuro para un Albacete que aún pudo igualar el marcador justo antes del intermedio cuando Gus recogió un balón muerto en el área, pero su remate a la media vuelta se topó de nuevo con un Paulo que en esta ocasión repelió la ocasión manchega con sus piernas.
Todo se complicó aún más en una segunda parte que el Torre Levante afrontó con una premisa: mantener la portería a cero. De este modo, entre las rachas de viento, las imprecisiones en el pase, las continuas pérdidas de tiempo de los jugadores visitantes y el carrusel de cambios, la remontada se complicaba para los chicos de un Juan Carlos Calero que quemaba sus naves ofensivas con el paso de los minutos.
De este modo, Paulo sólo tuvo que intervenir a sendos disparos de José Carlos y Piojo. Con una retaguardia reducida a tres jugadores y Sumy más adelantado, las ocasiones claras seguían sin llegar entre el descaro del Torre Levante por que el tiempo corriera sin que se jugara al fútbol.
Precisamente las pérdidas de tiempo provocaron la expulsión de Isma en apenas dos minutos. Con un quiero y no puedo se llegó al descuento, cuando una falta lateral bien puesta por Piojo fue aprovechada por Víctor en el segundo palo para remachar a gol y lograr así el quinto empate blanco en sus últimos seis partidos. ALBACETE 1-1 TORRE LEVANTE —Albacete— Davia, Galera, Iborra (Carlos, min.76), Sumy, Ramos, Raúl Haro, Víctor, Piojo, José Carlos (Llodrá, min.69), Gus y Diego (Alfredo, min.60). —Torre Levante— Paulo, Javi, Abraham (Alonso, min.63), Toni Catalá, Feliu, Isma, Nacho Lozano (Jorge, min.71), Llavata, Vaquero, Theo Markelis (Benji, min.50) y Eloy. Árbitro: Villena Contreras (Albacete). Tarjetas: Expulsó por doble amonestación al visitante Isma (min.85) y amonestó a los locales Gus y Alfredo, así como a los valencianos Paulo, Feliu y Nacho Lozano. Goles: 0-1: Feliu (min.38); 1-1: Víctor (min.91). Incidencias: Jornada 21 de la División de Honor Juvenil disputada en la Ciudad Deportiva ante un centenar de aficionados. Tarde soleada pero con rachas incómodas de viento.
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